Aluminio

Metales Pelaz S.L. enlaza más de medio siglo recuperando chatarra y tratando metales en la localidad vizcaína. Manejan 16.000 toneladas anuales y están especializados en metales no férricos

Metales Pelaz S.L. dio sus primeros pasos en 1946, en un pequeño local del Casco Viejo de Bilbao. Pero 19 años después, la empresa de Emilio decidió dar el gran salto y se trasladó a Asúa. Desde entonces, sus instalaciones se dedican a reciclar y recuperar chatarra y metales en general. Nadie pone en duda que Erandio goza de todo el poder del metal gracias al apellido Pelaz. Se trata de una empresa familiar que da trabajo a 26 personas y que basa su actividad en tres aspectos fundamentales: compra y venta de chatarra, gestión de residuos no peligrosos y gestión de residuos tóxicos y peligrosos. Hace dos años, sus actuales instalaciones celebraron medio siglo de convivencia con Erandio. 20.000 metros cuadrados donde la especialidad son los metales no férricos.

La empresa que ahora dirigen Amaia e Iñaki, los herederos de Emilio, gestionan elementos como el acero, el bronce, el estaño, el latón, el niquel, el plomo, el zinc o el hierro pero sobre todo el aluminio y el cobre. También manejan otros productos como baterías, motores, radiadores, alpaca o titanio. El flujo anual de Metales Pelaz es de 16.000 toneladas anuales, unas 1.400 al mes, y un 15% del total es exportado a Reino Unido o China, entre otros. El equipo de Metales Pelaz no deja nada al azar. Muchos de sus integrantes cuentan con 30 años de experiencia en el sector y la empresa disfruta de una amplia capacidad de maquinaria para reducir los tiempos de espera y agilizar la manipulación de las chatarras. La clasificación de los materiales siempre es manual pero también dispone de una flota de camiones para realizar el transporte de las chatarras a las fundiciones o refinerías de la zona, así como de camiones con pulpo para la recogida de las mismas.

En la entrada al pabellón podemos encontrar un detector de radioactividad para garantizar siempre el estado en que salen todos los materiales y el laboratorio está equipado con un moderno espectómetro para poder realizar el análisis de cualquier material al momento. Y para preparar la chatarra de la forma más efectiva, Metales Pelaz dispone de empaquetadoras de foso, cizallas, cortadoras de plasma o tronzadoras.

Artículo publicado en: El Nervión en Abril 2018