Los cables son elementos con los que convivimos a diario, sorprendentemente muchas personas desconocen que se pueden reciclar, y acaban en la basura convencional. Algunas personas los llevan a puntos de recogida, conocidos como Puntos Limpios, garbigune etc, pero tambien se pueden entregar en empresas gestoras de residuos y en algunos casos recibir un dinero por ellos. Estas empresas los seleccionarán y entraran en la cadena como materia prima, continuando con su vida útil y ayudando al medio ambiente.

Cuando se reciclan cables de cobre lo que principalmente debe hacerse es separar el cobre de su recubrimiento, generalmente suele ser  de goma,  adhesivos ceras o polímeros. Hay diferentes formas de poder separar la cubierta del hilo de cobre.

Una de ellas es quemar  la parte externa del cable para dejar libre el metal. Sin embargo  esta terminantemente prohibido este método ya  los gases que se expulsan son muy contaminantes.

A demás los eciclaje de metales tienen no suelen adquirirlos, debido a que el cobre quemado se vincula comúnmente con robos o malas prácticas, en algunnos casos, debido a incendios si se utiliza el cobre quemado, pedo debe de estar certificada su procedencia.

El sistema que comunmente se utiliza es el troceado del cable para facilitar la estraccion del recubrimiento, para ello se necesita maquinaria adecuada y el saber hacer de los trabajadores.

En metales Pelaz procesamos miles de toneladas de cables para poder «dar vida» a ese material tan valioso como escaso que es el cobre.